No pude expresar lo que el viento susurraba a mis oídos cuando soplaba las ramas mojadas del invierno en la tarde plomiza de un ocaso.
No puedo murmurar mis sueños mirándote los labios
ni expresar los secretos de mis ojos extraviados en montañas lejanas, cuando mis pies buscan tus huellas tras el laberinto de lunas apagadas.
Pero quizá debí entender que tus deseos se deshilaban como alas heridas sobre las aguas de nuevos horizontes, de nuevas brisas recobrando plumas.
Ya no puedo decir que tu amor y el mío son parte de un espejo, ni podremos mirarnos, los dos, como un reflejo.
Sólo pude cobijarme en tus brazos cansados en una noche contundende de amor, entretejida de paisajes idílicos, junto a un mar con brisa suave como roces de espiga.
Quizá tan soló pueda repetir palabras sin sentido que no te llegarán, que no rozarán tu oido para poder sentir
la brisa de un mar de espumas y el canto de las caracolas.
No podrás entender, ni ver desde mi alma el paisaje de amor con que te quiero.
viernes
miércoles
TIERRA Y NO AUSENCIA
No es el ocaso, no,
esa tristeza de no tenerte nunca
mientras sueño tus ojos en mis ojos,
es como la incertidumbre de saber que no
estás y tal vez llegues.
A veces veo tus manos de sombra en el
ocaso, y otras manos de sol para
alumbrarte,
y otros ojos llenándote de besos.
Pero ahora tus manos en mi huerto,
buscan la humedad de mis aguas para
sembrarse dulcemente.
Porque un huerto es poca cosa; tal vez,
pero revivo en el todos los días.
Dame por Dios, tierra y no ausencia
para que brote amor de sus raices.
esa tristeza de no tenerte nunca
mientras sueño tus ojos en mis ojos,
es como la incertidumbre de saber que no
estás y tal vez llegues.
A veces veo tus manos de sombra en el
ocaso, y otras manos de sol para
alumbrarte,
y otros ojos llenándote de besos.
Pero ahora tus manos en mi huerto,
buscan la humedad de mis aguas para
sembrarse dulcemente.
Porque un huerto es poca cosa; tal vez,
pero revivo en el todos los días.
Dame por Dios, tierra y no ausencia
para que brote amor de sus raices.
Etiquetas:
DETRAS DE LAS SOMBRAS
lunes
.PORQUE LLENAS MI SANGRE
Yo, que siento como llegas de
la nada para llenarme de lo
eterno en tu mirada...
Yo, que siento dulzuras en mi
boca cuando evoco tu nombre,
Yo, que soy carne viva cuando
tu piel me abraza y me desea;
Me vuelvo mar agitado por las
olas y como un trueno saliendo
desde mi alma.
Me vuelvo luz, bañando los
caminos donde siempre te
encuentro,
donde nunca hay olvido
porque llenas mi sangre.
la nada para llenarme de lo
eterno en tu mirada...
Yo, que siento dulzuras en mi
boca cuando evoco tu nombre,
Yo, que soy carne viva cuando
tu piel me abraza y me desea;
Me vuelvo mar agitado por las
olas y como un trueno saliendo
desde mi alma.
Me vuelvo luz, bañando los
caminos donde siempre te
encuentro,
donde nunca hay olvido
porque llenas mi sangre.
jueves
MÁS NO ME VEN
Aqui estoy en el lugar de siempre
"lugar de mis querencias"
Quiero apartar las sombras para que la luz inunde los rincones
para que se ilumine el patio y el tejado.
Afuera la luz es más intensa pero no hay sombras que lastimen.
La luz del bosque es mas acogedora y allí los pájaros retozan en los nidos.
Allí la luz me llena de alegría:
mis ojos contemplan la hermosura, las fuentes y las flores, la calle/algarabía.
Escucho ruidos que se acercan
y atento giro para saludarles,
veo sus rostros sonrientes como yo, más no ven, pues estoy muerto.
"lugar de mis querencias"
Quiero apartar las sombras para que la luz inunde los rincones
para que se ilumine el patio y el tejado.
Afuera la luz es más intensa pero no hay sombras que lastimen.
La luz del bosque es mas acogedora y allí los pájaros retozan en los nidos.
Allí la luz me llena de alegría:
mis ojos contemplan la hermosura, las fuentes y las flores, la calle/algarabía.
Escucho ruidos que se acercan
y atento giro para saludarles,
veo sus rostros sonrientes como yo, más no ven, pues estoy muerto.
lunes
miércoles
jueves
TAL VEZ ME VAYA
Tal vez me vaya:
como gajo de luz para alumbrar las sombras.
Como río besando las orillas y dejando la espuma entre las piedras.
Tal vez con alegría, tal vez con la tristeza,
buscando un paraiso para luego perderte con el llanto.
Quizás me vaya apagando los fuegos de dolor y pena
para aquietarme en la condena de mis hechos.
Conmigo vendrá todo:
la luz de mis fracasos, las nieblas del olvido, las horas taciturnas y el dulce crepitar de tus sonidos.
Me iré para buscarte allá en las soledades,allá con la esperanza, allá con mis pesares.
Tal vez me vaya, y entonces me encuentres más cercano
más cerca de tu alma y más cerca de tus manos.
como gajo de luz para alumbrar las sombras.
Como río besando las orillas y dejando la espuma entre las piedras.
Tal vez con alegría, tal vez con la tristeza,
buscando un paraiso para luego perderte con el llanto.
Quizás me vaya apagando los fuegos de dolor y pena
para aquietarme en la condena de mis hechos.
Conmigo vendrá todo:
la luz de mis fracasos, las nieblas del olvido, las horas taciturnas y el dulce crepitar de tus sonidos.
Me iré para buscarte allá en las soledades,allá con la esperanza, allá con mis pesares.
Tal vez me vaya, y entonces me encuentres más cercano
más cerca de tu alma y más cerca de tus manos.
sábado
EN LA ESPERA
Acá desde mi ventana, veo caer la luvia y escucho su sonido, que acuna como siempre, desde los tiempos más remotos.
En mi estancia dejó de flamear la chimenea y solo queda el rescoldo humeante de brazas apagándose. Mis manos trémulas encienden un cigarro.
A lo lejos una figura ánglica se acerca bajo la lluvia, mis ojos fijos se preguntan... será ella?
lunes
HOY QUIERO QUE CONTEMPLES
OH mujer de piel canela y dorados tus montes que me hechizan. Te pareces al suelo del otoño pidiendo abrigo de las noches. Como quisiera excavar tus entrañas y sembrar la hoguera que te calme el frío, Que brote en ti la enrredadera, que un rayo del crepúsculo se anide entre tus hojas, brotando el esplendor de primaveras.
Sobre el azul que funde la mirada se esculpen en mi alma las nubes imposibles manchadas en el cielo y desde el oceano del tiempo despues de tantos años me llegan los recuerdos que había dejado muertos.
Hoy quiero que enmudezcas para mirar al cielo Que sintamos la fragancia de un rosal lejano y aquí tomados de la mano contemos una a una las estrellas.
Contemplas las estrellas con lindas sensaciones,
te acercas para plasmar mi piel con tus caricias,
te desnudas de amor y me seduces
sintiendo el dulzor de mi mirada.
Giras tu mente hacia rojo del ocaso donde el fulgor de colores bermellones me atrapa entre tus brazos y me entrego a tu oásis de pasiones.
Sobre el azul que funde la mirada se esculpen en mi alma las nubes imposibles manchadas en el cielo y desde el oceano del tiempo despues de tantos años me llegan los recuerdos que había dejado muertos.
Hoy quiero que enmudezcas para mirar al cielo Que sintamos la fragancia de un rosal lejano y aquí tomados de la mano contemos una a una las estrellas.
Contemplas las estrellas con lindas sensaciones,
te acercas para plasmar mi piel con tus caricias,
te desnudas de amor y me seduces
sintiendo el dulzor de mi mirada.
Giras tu mente hacia rojo del ocaso donde el fulgor de colores bermellones me atrapa entre tus brazos y me entrego a tu oásis de pasiones.
viernes
martes
Brebaje de dulzura
Recuerdo tus ojos irradiantes como lámparas.
al compás de la tarde casi oscura
donde el viento giraba como un aletear de notas musicales.
Allí se apagaron tus ojos por el resplandor
iluminado de canciones lejanas y ocultaron la luz de tu cuerpo
que ya borroso llegó hasta mis ojos.
Y recuerdo tus caricias sedosas como una piel llegándome con alas
para llevarme a conocer un mundo nuevo.
Siempre más allá de tu piel estará tu dulzura indeleble como la eternidad
nunca será borrada ni dispersa, siempre será brisa con el frescor que viene de montañas de invierno, tan suave como tu alma, que sopla y sopla las cenizas de nuestros pechos donde una vez hubo fulgor de fuegos.
Siempre serás brebaje de dulzuras que limpia mis pasiones y mis males en las noches oscuras de mi intolerancia, haciéndome mirar un mundo nuevo en cada amanecer.
Entonces las flores se esparcen por jardines y crecen en las copas enjambres cantarines batiendo entres sus alas la esperanza.
al compás de la tarde casi oscura
donde el viento giraba como un aletear de notas musicales.
Allí se apagaron tus ojos por el resplandor
iluminado de canciones lejanas y ocultaron la luz de tu cuerpo
que ya borroso llegó hasta mis ojos.
Y recuerdo tus caricias sedosas como una piel llegándome con alas
para llevarme a conocer un mundo nuevo.
Siempre más allá de tu piel estará tu dulzura indeleble como la eternidad
nunca será borrada ni dispersa, siempre será brisa con el frescor que viene de montañas de invierno, tan suave como tu alma, que sopla y sopla las cenizas de nuestros pechos donde una vez hubo fulgor de fuegos.
Siempre serás brebaje de dulzuras que limpia mis pasiones y mis males en las noches oscuras de mi intolerancia, haciéndome mirar un mundo nuevo en cada amanecer.
Entonces las flores se esparcen por jardines y crecen en las copas enjambres cantarines batiendo entres sus alas la esperanza.
jueves
EN NOCHES COMO AQUELLA
Quizá pueda escribir con cantos la noche más hermosa.
La noche en que tus ojos brillaron como estrellas
brindándole a mi vida una esperanza.
Allí junto a ese viento silbando melodías
Tu boca se entreabría con miel desde tus labios.
Quizá pueda cantar el tiempo en que te quise
y el tiempo en que tus ojos a veces me querían.
Aquí tus besos fueron míos
mirándome en tus ojos infinitos.
Aquí tu me querías y mi alma un solo grito
giraba con el viento saliendo de un hechizo.
Ahora mi recuerdo distante de tu vida
se alumbra al no tenerte.
La noche se hace larga de estrellas palpitando
y el canto enmudecido se pierde en un abismo.
No pude retenerte, mi alma aún te aguarda,
palpitan las estrellas gimiendo una esperanza
que busca tu horizonte perdido en el ocaso.
La noche en que tus ojos brillaron como estrellas
brindándole a mi vida una esperanza.
Allí junto a ese viento silbando melodías
Tu boca se entreabría con miel desde tus labios.
Quizá pueda cantar el tiempo en que te quise
y el tiempo en que tus ojos a veces me querían.
Aquí tus besos fueron míos
mirándome en tus ojos infinitos.
Aquí tu me querías y mi alma un solo grito
giraba con el viento saliendo de un hechizo.
Ahora mi recuerdo distante de tu vida
se alumbra al no tenerte.
La noche se hace larga de estrellas palpitando
y el canto enmudecido se pierde en un abismo.
No pude retenerte, mi alma aún te aguarda,
palpitan las estrellas gimiendo una esperanza
que busca tu horizonte perdido en el ocaso.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







